Sinopsis
Francisco de Goya murió en Burdeos en 1828. Cuando su tumba fue abierta más de medio siglo después para repatriar sus restos, el cadáver apareció sin cabeza. A partir de este hecho real y casi legendario, Miguel Barrero traza una investigación literaria que recorre el exilio del pintor, sus últimos años en Francia y la posterior peripecia de su cuerpo mutilado. Lejos de resolver el enigma, el autor lo convierte en una meditación sobre la identidad española y su dificultad para hacerse cargo de su propia tradición.
Entre la crónica histórica y la reflexión moral, este libro mira a Goya como un símbolo y su cabeza ausente como una metáfora persistente del país que lo expulsó.