Sinopsis
«Cuando las cenizas cubrieran el mundo mortal, Kishur encontraría la verdad. Y yo sería testigo de ello».
La guerra en Muriath está a punto de comenzar: los kalastys avanzan en dirección a Marial-Pat y los dáricos también se preparan para un posible ataque. Lumiatz no dudará en reducir el mundo mortal a cenizas. Y, mientras tanto, en la lejana Falar-Shan, el pueblo zarefí decide abandonar las ruinas de su hogar para recuperar las tierras que una vez fueron suyas y vengarse de aquel que los condenó: el dárico gris.
Los humanos siguen tan divididos como siempre, aunque ahora están dispuestos a escoger a un rey. Gastor y Quiazz pondrán a prueba su amistad, deberán afrontar sus sentimientos y luchar por sus propias convicciones. Uno desea gobernar, el otro no piensa permitirlo.
Ajenos a los conflictos humanos, Kishur y Alhanna viajan en compañía de Osharan, lo que genera una terrible brecha en su relación. Los sueños atosigan a la joven, empeñados en mostrarle la verdad que esconde en su interior y que puede ocasionar que pierda el control sobre su poder. Por otro lado, Kishur descubrirá de qué forma planea Osharan convertirlo en el Guerrero que necesita para enfrentarse a los devoradores del mundo venidero. La muerte los persigue sin piedad.