Sinopsis
La medicina no es solo una práctica clínica, también es una forma de filosofar. El conocimiento y el diagnóstico de las enfermedades, así como la selección de sus tratamientos, requieren conceptos, supuestos y métodos que han de revisarse de manera explícita. Por eso, la reflexión filosófica rigurosa es una herramienta indispensable para comprender mejor qué es la medicina, cómo produce saber y cuáles son los límites de sus explicaciones.
Con la claridad y el rigor que caracterizan su obra, Bunge cuestiona prejuicios y defiende una medicina científica y crítica, sobre todo orientada al bienestar de las personas.