Sinopsis
«Aunque la literatura gótica se populariza a finales del siglo XVIII y principios del XIX, aquí usamos gótico de forma anacrónica y queer para hablar de las emanaciones femeninas de carácter sobrenatural, mórbido, misterioso, horrendo, incluso abyecto, que han resistido al oprobio, la difamación o la violencia extrema. Mujeres y disidencias, en lugar de ser las víctimas de la escena de terror, como en muchas novelas góticas, se convierten en las monstruas protagonistas.»